viernes, 23 de agosto de 2013

(Crítica) Guerra Mundial Z

Sobreviviendo al Apocalipsis zombie ( para todos los públicos )
 
 

Desde hace unos años la temática zombie ha golpeado muy fuerte tanto en la literatura y novela gráfica como en el cine , TV y videojuegos: desde multitud de libros con desigual calidad, muchos de ellos siguiendo la corriente imperante ( hablo, por ejemplo en el mercado español, de la línea Z con decenas de títulos enmarcados en este género ) pasando por el cómic The Walking Dead, obra de fuerte calado dramático que ha sido adaptada con un grandioso éxito ( y también de manera irregular en sus tres temporadas emitidas hasta la fecha )  a la televisión de la mano de AMC o miniseries británicas como Dead Set o In the flesh o la francesa Les Revenants o multitud de películas sobretodo a partir del interesante remake de Zombi, Amanecer de los muertos ( Zack Snyder ( 2004 ) y Shaun of the dead ( Edgar Wright , 2004 ): ahí tenemos La Horda ( Yannick Dahan, Benjamin Rocher, 2009 ), la vuelta de George A. Romero con la tierra de los muertos vivientes ( 2005 ), El diario de los muertos ( 2007 ) o Survival of the dead, Bienvenidos a Zombieland ( Ruben Fleischer, 2009 ) entre muchas otras obras de serie B y Z.
 
 

Unos apuntes antes de hablar sobre GMZ : el film adapta el best seller escrito por Max Brooks, hijo del cómico Mel Brooks y la actriz Anne Bancroft y que yo considero la novela de temática zombie más seria, adictiva y documentada que existe, y de la cual la cinta protagonizada y producida por Brad Pitt solo coge el título, apenas no hay ningún parecido más ( y mira que el libro, escrito a modo episódico, tiene tramas para escoger ). La producción ya se conoce fue uno de los grandes culebrones del Hollywood moderno: la marcha del director de fotografía escogido ( el oscarizado Robert Richardson, habitual de Scorsese y Tarantino ), las peleas entre Brad Pitt y el director Marc Foster, las reescrituras constantes con la contratación de dos nuevos guionistas ( Drew Goddard y Damon Lindelof ) para crear un tercer acto pues parece ser que al finalizar el rodaje solo había 45 minutos aprovechables..... La presencia de unos zombies no clásicos, con monstruos infectados más rápidos que el  viento, elemento sí para crear suspense pero que puede irritar a los puritanos del género ( y que era algo que Brooks se negó a tratar  en su libro : él fue uno de los que enseñó como crear tensión con zombies clásicos )  Y la creación del cine zombie PG-13 o película de muertos vivientes para todos los públicos, pues  los ataques zombies son todos en off visual, no hay ni una gota de sangre en pantalla ( NI UNA SOLA GOTA DE SANGRE, ni siquiera cuando a un personaje se le amputa un brazo, por ejemplo ) evitando la violencia directa de una manera similar a la de Los juegos del Hambre para evitar las escenas violentas , con uso del  movido montaje para ese fin.
 
 

Después de esas conjeturas debo declarar que GMZ es un ejemplo de blockbuster directo y elocuente con sus pretensiones, con escenas creadas parea crear tensión una tras otra y con un ritmo no stop, unas secuencias de acción harto atractivas, y quien diría eso estando el film dirigido por Marc Foster, quien demostró ser un inepto en 007: Quantum of solace en cuanto a cine de acción ser refiere, aunque también se debe mucho a la labor de Simon Crane, director de segunda unidad y que aparece en primer lugar en los títulos de crédito. Sumar la buena labor de Brad Pitt como protagonista y el fondo musical creado por Marco Beltrami con la complicidad del grupo MUSE ( el corte Isolated  System de su último disco, es usado aquí como leiv motiv de la cinta ).


 
GMZ se basa directamente en el protagonismo del personaje de Brad Pitt, un antiguo miembro de la ONU,  y su núcleo familiar formado por Karin ( Mireille Enos, The Killing ) y sus dos hijas, así se crea una empatía y conexión directa con el público y como él es " chantajeado " por sus superiores ( en el único apunte con cierta carga crítica posible ) para que viaje alrededor del mundo buscando una solución al problema de esta pandemia, dando al relato un carácter global al focalizar la acción en varios países, al igual que la novela.
 
 
 
La película comienza con una tierna y cotidiana estampa familiar, y a continuación ya tenemos la primera gran secuencia de suspense/acción, la cual ya dará paso a otra y otra: después de conectar a la audiencia con esa pequeña familia sus creadores pasan a desarrollar escenas de acción, en mayo ro menor escala, pero diseñadas para crear tensión y agobio, siendo efectivas que no efectistas : la situación en el supermercado, el bloque de pisos con la familia portuguesa, todo lo que acontece en la base de  Corea del Sur, Jerusalén y ese clímax en Cardiff. Las secuencias están bien dirigidas y cumplen su función perfectamente, por lo que no me extraña el éxito comercial de la propuesta. Además se nota el gran presupuesto en su visión de este apocalipsis, con grandes secuencias como las de el ataque a Philadelphia o Jerusalén. 
 
 
 
Si bien se debe de contar con  la complicidad del público para ciertas decisiones de guión en la cuales debemos dar un salto de fe, como las infecciones de ciertos personajes, las situaciones en Jerusalén y el viaje en avión final, también apuntar interesantes ideas como el origen de la pandemia, incierta en ese flashback, o la solución final que sin SPOILEAR me recordó a la de cierta trama de la novela los caminantes de Carlos Sisí. Todo ello como bien comenté para un fin, como es el del entretenimiento y captar la atención del público, consiguiéndolo con un acertada dirección de Marc Foster y el equipo técnico del cual se ha rodeado.
 
 
 
El protagonismo absoluto recae sobre los hombros de Brad Pitt, por lo que su presencia es en casi todas las escenas, con un acertada interpretación como ese héroe casual muy similar a la de ciertos personajes de Tom Cruise. Luego tenemos a Mireille Enos como su esposa, el elemento familiar, si bien la mejor relación humana se establece con la joven soldado israelí Segen interpretada por la sorprendente Daniella Kertesz. En papeles secundarios, muy secundarios donde se nota la poda que ha habido con el montaje creo yo, podemos encontrar a James Badge Dale, David Morse o Michiel Huisman ( ambos actores de la serie de HBO Treme ) si bien el caso más sangrante es el de Matthew Fox ( Lost ) quien apenas sale unos segundos.... También citar la presencia en el clímax de Peter Capaldi, quien en su primera frase suelta tacos haciendo honor a su personaje de The thick of it o Ruth Negga, vista en Misfits.
 
GMZ se acaba convirtiendo en un blockbuster ejemplar en cuanto a sus pretensiones y objetivos y si lo vemos con ojos y mente abierta disfrutaremos, y mucho.


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