martes, 21 de enero de 2014

(Cine) ( Críticas) El juego de Ender

La juventud es la respuesta ante el invasor

 

 

¿ Os acordáis de la escena en que un joven e impetuoso Kirk consigue superar un ( imposible) examen virtual ante una batalla figurada diseñado por su futuro amigo Spock ( haciendo trampas, eso sí )? Aquello no tuvo más consecuencias que el origen de una gran amistad pero pensad por un momento que esa simulación no fuera falsa y que podría dar pie a consecuencias reales, ¿ como se afrontaría tal hecho? NO quiero contar más para aquel que no haya leído la novela el juego de Ender, la mejor obra de su polémico autor Orson Oscott Card ( 1 ) y que dio pie a una saga, si bien su mejor entrega es esta primera que ganó los principales premios de literatura de género ( el Nebula, el Hugo y el Ignotus de 1985   ) .

 


Después de muchos años intentando ser adaptada, con una primera aproximación del alemán Wolfgang Petersen ( Das Boot ), por fin ha llegado la tan esperada como temida adaptación pues la obra escrita se ha convertido con los años en un clásico de la literatura de ciencia ficción de estas últimas décadas y un ejemplo de literatura con un sustrato juvenil y bélico a la par que introducido en un futuro próximo con elementos muy bien construidos de sci fi, una novela ejemplar. Más miedo aún cuando se supo que la adaptación correría a cargo del surafricano Gavin Hood, quien ganó un Oscar con Tsotsi ( 2005 )  y fue capaz de (casi) destruir la saga mutante de los X-Men y el personaje de Lobezno con su desastrosa X-Men Origenes: Lobezno (aunque antes ya ayudó Brett Ratner con su horripilante y sobrecargada X-Men : la decisión final )  y de que se pretendía conseguir una nueva saga juvenil que sustituyera a las acabadas Harry Potter y Crepúsculo; la comparación con la saga de magos de Warner es quizás demasiado gratuita pero comprensible en parte: allí teníamos partidos de quidditch, aquí tenemos batallas simuladas en un campo de guerra.

 


Por suerte Hood es un fan de la novela ( él también firma el guión ) y nos trae una adaptación muy buena del material de base, convirtiendo a esta cinta en una tan llamativa como inteligente historia de la formación de una mente guerrera, la entrada en la pubertad de un joven llamado a dejar huella así como un relato bélico con tonos de ciencia ficción bien estructurado y mejor narrado. El guionista y director va al grano, deja de lado el componente político y social de la novela ( el breve comentario de cómo la natalidad está vigilada ) y usando a la hermana del protagonista como anclaje emocional pero sin abusar de ese elemento, y nos da una narración directa y estructurada en dos actos muy bien predispuestos como son la formación y toma de conciencia de Ender ( un muy correcto Asa Butterfield, protagonista de esa joya de Scorsese llamada la invención de Hugo ) bajo la supervisión de un rudo y decidido coronel Graff  (Harrison Ford en un papel secundario muy bien usado ) que choca con su compañera la mayor Gwen Anderson  ( Viola Davis ) y el posterior liderato final del joven en su encuentro con cierto héroe de guerra ( un acertado, como casi siempre, Ben Kingsley ) y la simulación final que dará pie al nuevo status del líder. La película está muy bien narrada y sin rellenos innecesarios, durando apenas 100 minutos muy bien exprimidos, donde el componente “juvenil” no hace acto de presencia, al contrario a pesar de la edad de sus protagonistas la historia es altamente interesante y con ciertos componentes críticos, en una lectura similar a la de Paul Verhoeven y su incomprendida Starship Troopers, si bien sin la mala baba y la violencia  de aquella, pero con la misma carga crítica hacia el estamento militar y con una visión negativa de un futuro capaz de convertir a jóvenes virginales en potentes máquinas de matar a su pesar; un relevo u otra cara de una misma moneda, un complemento de esa sarcástica y crítica cinta que adaptaba una fascista novela de Robert A. Heinlen.


 

A su vez la cinta es espectacular sin abusar de ello, ver los planos generales de la estación orbital o los dos combates simulados entre los distintos grupos, bien ejecutados y mejor montados, o el uso de un acompañamiento musical in crescendo de Steven Jablosky que no abusa de su presencia como sí ocurre con la banda sonora ( y su mal uso  de Steve Price) para Gravity . La certera claridad de ideas de su guionista y director así como los jóvenes actores mejor acompañados por esos secundarios veteranos de lujo ( donde unos se apoyan en otros, apenas hay fisuras y la inercia entre Butterfield y Ford está muy bien tratada ) hacen de la cinta una adaptación modélica así como una historia con cierta carga crítica y donde su famoso twist final está bien usado, a la par que ese epílogo que convierte la historia en un viaje de acompañamiento de una joven mente destinada ( ¿ condenada? ) a convertirse en nuestra más mortífera arma.



(1) El escritor es famoso por su homofobia y sus comentarios en contra de los homosexuales, algo que hizo que el estudio no le dejara participar en la promoción del film.

3 comentarios:

  1. Esta película El juego de Ender nos muestra que satanizamos lo que no conocemos y optamos por destruir antes de conocer y aprender la solución seria la inclusión el problema esta en saber que se puede incluir

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  2. spoiler alert, me carga el final, se enoja porque mato a una especie... y para que carajo creía que se entrenaba? para que creía que servian las armas? no mames...

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  3. Panxo
    Creo que se enoja porque fue engañado. Tenía Ender otra percepción. Se enoja porque creia, de alguna forma, en la paz.
    Lo demuestra el final.

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