sábado, 26 de abril de 2014

( Cine ) ( Críticas ) La Venus de las pieles

Por el poder de una ( la ) mujer

 
 
 
“ Y el Todopodero se vengó de él y lo puso en manos de una mujer”
 
 
La Venus de las pieles adapta la controvertida obra del escritor austriaco Leopold von Sacher-Masoch   de 1870  donde a través de una historia de amor llevada a sus últimas consecuencias (1) se puede decir que apareció por primera vez el término SADOMASOQUISMO. Ahora Roman Polanski adapta el texto, de nuevo en una nueva fusión de teatro y cine, como ya pasó con su anterior y cínica Un dios salvaje, y nos da un vehículo perfecto para su pareja protagonista, Mathieu Amalric y Emmanuelle Seigner ( esposa del propio Polanski).


 
A través de un diálogo constante que comienza como una comedia de equívocos, la presentación del personaje de Vanda en sus primeros 15 minutos es arrollador en este aspecto donde vemos como el escritor  cree estar ante la presencia de otra aspirante a actriz sin talento alguno y como primero se fija en ella por su atuendo ( Vanda va vestida con un conjunto muy ligero de ropa en plan sado ) pero después la función ( que es como mejor podemos describir a los 70 minutos restantes ) se tornará en un tour de forcé de la actriz que demuestra conocer a fondo la obra adaptada, se atreverá a realizar modificaciones que mejoran la adaptación así como demostrará un intelecto superior ( e inesperado, al menos por el autor ) y como a su vez lo psicoanalizará ( estupendo el momento en que el autor se tumba en sofá como si fuera un diván mientras responde a las preguntas de su improvisada “ psiquiatra”….) y definirá cuales son sus motivos secretos para adaptar ese polémico escrito.
 

Polanski vuelve a adaptar una obra teatral en una fusión de elementos afines tanto al propio teatro ( la posición de los actores en la escena, que define su personalidad, o el juego metafórico con las luces ) como al cine en una fusión interesante localizada en un solo espacio y donde no se abandona ( excepto en ese travelling inicial y final, como si de un viaje emocional sin retorno se tratara para el sufrido autor teatral ) y que asemeja a su anterior un dios salvaje, además del peculiar humor dado a la historia.  A su vez se ayuda del uso de elementos cinematográficos como el uso de la música de un juguetón Alexander Desplat ( la cual acentúa el tono sarcástico/ satírico de la acción ) y elementos afines a ambos campos como son la dirección de actores, con un (muy) comedido Almaric y una muy se(n)xual Seiger, en el que puede ser su mejor papel o el uso de esa tormenta como metáfora de la tormenta emocional que va a recibir el protagonista masculino ( el recurso es utilizado en dos ocasiones concretas: la primera aparición de ella y el momento en que él definitivamente cae en el poder de persuasión de la actriz y se intercambian papeles ).
 

Porque esta Venus de las pieles es un retrato muy feminista, en un sentido personal de la figura que tiene Polanski del ser femenino como dominante del masculino, la cual no duda en usar sus armas para conseguir sus objetivos y que emparenta esta cinta con lunas de hiel o la dama y la doncella, si bien en este caso el personaje más “negativo” es el del autor teatral del cual la protagonista mediante sus variadas armas ( tanto físicas como intelectuales ) desmonta y demuestra como el objetivo de esa pretendida adaptación de una obra cultural no es más que el recurso para poder sentir sentimientos escondidos en la psique del hombre; como está atado a una relación “normal” y/o clásica y parece que esa interpretación de la obra significa lo que de verdad querría sentir  ( y opina ) sobre el género femenino y su función última ( destacar la vestimenta que usa Vanda para presentarse ) así como la búsqueda de nuevas experiencias y como, poco a poco, él cae en sus redes y es capaz de incluso travestirse ( se intercambian los papeles; él es el protagonista femenino de la obra y ella la dominante ) sin que el film caiga en el ridículo. Es más, el tono adoptado por Polanski, casi de farsa ( ese baile final, que también sirve como lectura crítica hacia los autores que, con sus armas en forma de conocimientos culturales creen estar por encima de los demás ) ligera, si bien esconde una lectura feminista personal y con una presencia constante del elemento sexual, algo que la emparenta con otras tres cintas feministas ( a su manera; aquí hay debate ) como son anticristo, Melancolía y el díptico Nymphomaniac de Lars Von Trier en su llamada “ Trilogía de la depresión “. También podemos ver en el personaje de Almaric un trasunto del propio Polanski y como él está hipnotizado por la figura de la mujer ( su esposa ) si bien no quiero llevar a comentarios negativos y/o enfermos sobre los gustos del director polaco-francés, y más sabiendo su historia pasada….
 
 
 
 
(1) El protagonista, Severin von Kusiemski, cuenta la historia de su relación con Wanda von Dunajew, al narrador de la historia, después de que éste a su vez le contara su conversación en sueños con una Venus cubierta de pieles, posiblemente inspirada por el cuadro colgado en el despacho de Severin, que retrata a ésta Venus y su sirviente. Severin cuenta como se había enamorado de una mujer, Wanda von Dunajew, a la que extorsiona para conseguir que le trate como su esclavo, en formas cada vez más humillantes: “El dolor posee para mí un encanto raro, y que nada enciende más mi pasión que la tiranía, la crueldad y, sobre todo, la infidelidad de una mujer hermosa”. Wanda, enamorada, aunque reluctante acepta su petición: “Tengo miedo de no poderlo hacer; pero lo ensayaré por ti, bien mío, a quien amo como nunca amé a ninguno”. Severin describe sus sensaciones durante esta etapa como "suprasensuales". Llaman la atención los detalles fetichistas como la vestimenta de cuero o piel asociada a la dominación e incluso la firma de un contrato de sumisión. Por otro lado, Severin convence a Wanda para que le sea infiel, pues considera que no hay castigo mayor para un hombre que ese. La relación toca a su fin cuando en una de sus infidelidades Wanda encuentra un hombre por el cual le gustaría dejarse dominar. Wanda, dubitativa al principio, se va corrompiendo progresivamente por la sexualidad masoquista de Severin, hasta el punto de disfrutar con lo que anteriormente la turbaba: “Es usted un corruptor de mujeres, Severin”.

 
 

 

3 comentarios:

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  2. Deben haberse dado cuénta de que el sitio es un teatro viejo sin marquesina de llamado a ninguna obra,edificio medio derruído cuyo letrero de TEATHER le falta una letra...no se sabe si murió de hambre amarrado o lo soltaron ,el viráge súbito de las personalidades invirtiéndose hace pensar que Maria Cecil la esposa que llama ,contrata a Vanda y es ella la que llama a ambos y le da el escrito ...venganza?

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  3. Por momentos parece por los indicios que sólo parte de la imaginación del director (protagonista ) ya que como menciona Gonzalo el teatro al comienzo aparece como una imagen enfática donde se visualiza que hay una presentación suspendida y los carteles del teatro en mal estado. Aparece luego una mujer misteriosa que a todas luces parece sacada de un grotesco y vulgar punto de ver el sadomasoquismo. Él al comienzo dice una frase a su novia por teléfono que él interpretaria mejor el.personaje de Wanda von dunajew que las actrices mediocres que audicionaron. La interpelación que le hace la.mujer de polanski sobre los temas tratados y su base social es un magnifico análisis y diálogo enriquecedor que sobrevuelan toda la trama

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