miércoles, 8 de octubre de 2014

[ Sitges 2014 ] ( Cine ) ( Crítica ) Annabelle

Maldiciones en forma de fea muñeca


James Wan ha sido capaz en los últimos años de revitalizar el maltrecho cine de terror, que había caído en tópicos y se había olvidado de crear atmósferas, algo que el director consiguió con su saga Insidious y en la soberbia Expediente Warren; de esta última muchos nos quedamos con la imagen de esa muñeca que protagonizaba el prólogo y que se trata de un objeto real que aún podemos encontrar en  el Museo del ocultismo del matrimonio Warren. Después del éxito crítico y de audiencia la productora decidió estirar el chicle en forma de precuela contando la historia detrás de ese objeto. Wan ya había marchado a grandes producciones ( la séptima entrega de Fast & Furious ) por lo que se buscó un sustituto de urgencia cayendo en el director de fotografía John R. Leonetti, quien trabajó en Expediente Warren y tiene una carrera como director con secuelas tan "necesarias ( modo ironía ON ) como Mortal Kombat: Aniquilación o Efecto mariposa 2.



La historia cuenta las desventuras del matrimonio formado por John Gordon ( Ward Horton ) y su esposa Mia ( Annabelle Wallis ), quien está embarazada. Su  marido le regalará una muñeca, que completa la colección de su esposa. Después de sufrir el ataque de unos miembros de una secta ( la acción se sitúa en la época del surgimiento de Charles Manson ) se mudarán a un conglomerado de edificios donde la persecución de Mia y su hija Leah no finalizará, sino que se hará más cruenta. El matrimonio pedirá la ayuda del padre Pérez ( Tony Amendola ) y Evelyn ( Alfred Woodard ), vecina que hará amistad con Mia.


Annabelle es todo lo contrario que era Expediente Warren, una cinta que dignificó el género y que con este spin off / precuela se consigue todo lo contrario, pues la cinta es un mix mal digerido y hasta cierto punto pesado de escenas sacadas de clásicos del cine de terror como el Exorcista ( William Friedkin, 1973 ), la semilla del diablo ( Roman Polanski, 1968 ), la profecía ( Richard Donner, 1976 )  o Muñeco diabólico. Cierto que la propia Expediente Warren se basa en otras cintas, pero se dedica a construir una atmósfera de tensión creciente y no a asustar al espectador a base de golpes de Dolby Surround y escenas calcadas de los films mencionados anteriormente entre otros muchos más. El propio James Wan consiguió provocarnos más inseguridad con los cinco minutos que sale la muñeca en Expediente Warren que toda la cinta de Leonetti.



El guión es una excusa para servirnos una serie de escenas que se olvidan de tener una coherencia interna y solo parece ser un puzzle de set pieces que atosiguen al público, si bien no hay un sentimiento de terror en esta ya decididamente innecesaria precuela. Los actores solo son muñecos al servicio de su director, que demuestra no tener ninguna personalidad en su puesta en escena. Aún así hay que reconocer que hay un par de momentos con mucho potencial, como la secuencia del sótano o el plano de la muñeca que parece levitar, pero la pésima labor de su director estropea el conjunto. Incluso el final, otro ¿plagio? de cierto final de la obra maestra de William Friedkin El Exorcista, nos lleva a provocar la risa involuntaria.

Lo peor de todo es que parece que la propuesta parece que quiere tener un poso de seriedad, como ese epílogo, y que hará una buena taquilla con lo que puede que la saga siga su curso en forma de más secuelas, si bien si no está James Wan detrás huid de ella. Si queréis pasar un buen rato de terror y mal rollo, os recomiendo encarecidamente The Babadook de Jeniffer Kent ,la cual se estrena en USA en VOD y aquí en España veremos; seguro que esta Annabelle se estrena con miles de copias...

1 comentario:

  1. Esperaba mucho más de Annabelle, sobre todo como dices, con el antecedente de El Conjuro, pero la que pudo ser una de las mejores peliculas de terror sólo se quedó en un filme palomero con unos cuantos sustos, pero no es una pelicula memorable en el género.

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