viernes, 2 de marzo de 2012

(Crítica) Comic Book Men – Piloto


Que grande es ser Freak




Nuevo reality ( por definirlo de alguna manera ) creado por el otrora director de culto Kevin Smith, creador de joyas generacionales como Clerks, mallrats o Persiguiendo a Amy y que, después de varios tropiezos o salidas de tono, vuelve a la actualidad gracias a Red State.

Smith, además de guionista, actor y director de cine, también es propietario de una tienda de cómics en su Nueva Jersey original. El programa grabado para AMC comienza con la reunión-grabación de un podcast a cargo de Smith y un grupo de amigos, varios de ellos trabajadores de dicha tienda. A la vez vemos el día a día de la tienda y la clientela ( aún más rara que los dependientes ) como si un falso documental fuera.





En este primer episodio conocemos la tienda donde, como bien dice un amigo de la trupe que pasa el día entero en la tienda ( podemos ver un conseguido sketch de cómo es su día a día; ¿ de que vive este individuo?) compran más que vender. Los productos que individuos “raros”:la mujer pin-up con un muñeco de Chukie; el personaje que lleva un maletín con esposas con material de Zombie, secuela de la noche de los muertos vivientes de George A. Romero ( material que tiene menos valor del que cree su dueño, gracias a los conocimientos de Rob Bruce, otro amigo de los vendedores ), poseedores de joyas como un boceto original de Bob Kane o un poster de Thor, etc.





A la vez los integrantes de la tienda hacen una apuesta sobre qué vendedor se quitará material de muestra consiguiendo más dinero en un mercadillo ambulante.

La serie, de una curiosa factura, me convence por su factura y la multitud de anécdotas ( a la vez que hay conversaciones freakis sobre cualquier tema relativo a cine, cómics, series, etc hay aclaraciones en pantalla con información sobre los productos que intentan vender los posibles clientes que acuden a la tienda ).

Seguiré viéndola, para amor de mi espíritu freak.

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