domingo, 5 de enero de 2014

(Cine) (Crítica) 12 años de esclavitud

Libertades usurpadas, talento inmortal


12 years a slave, la tercera cinta del antes videoartista y ahora afamado ( y con razón ) director inglés Steve McQueen ( como siempre digo, sin ningún parentesco con la estrella de la huida o Bullit ) está arrasando en la temporada de premios, y sin embargo ese es su peor hándicap pues la cinta producida por Plan B ( compañía de Brad Pitt, quien tiene un papel muy secundario pero revelador como una especie de ángel de la guardia de nuestro sufrido protagonista Solomon Northup   ) parece por momentos diseñada para ganar cuantos Oscars sea posible y, si bien se llega a ese resultado merecido por el enorme talento de todo su reparto y la dirección sobria e inteligente de McQueen, también decir que puede que estemos ante el trabajo más flojo de su director, y aún así nos encontramos con una grandiosa película.


La odisea que vive Solomon Northup ( Chiwetel Ejiofor, enorme en uno de los mejores papeles del año, junto al Capitán Phillips de Tom Hanks ) un hombre de color libre y  talentoso violinista que es secuestrado y vendido como esclavo pasando 12 años sin su familia podría haber sido una historia tópica, folletinesca e incluso haber caído en un pueril telefilm pero el talento de su director, con las ideas muy claras a la hora de lo que quiere mostrar y sobretodo el trabajo de TODOS y cada uno de los miembros del reparto ( no es la única cinta que sube muchos enteros por el trabajo de sus actores: mirar American Hustle, sin ir más lejos ) convierte este doloroso viaje en una muestra del dolor por el arrebato de la libertad y las ganas de sobrevivir ante cualquier adversidad, por violenta y sufridora que sea esta. La cinta no es solo un estupendo documento histórico, muy bien ambientado, sobre la esclavitud sino que se convierte en una historia de dolor y supervivencia.  Veremos muchas capas de la esclavitud, desde la más suave y comprensiva ( Benedic Cumberbatch ) hasta la más  dolorosa y violenta  ( los esclavistas encarnados por Paul Giammatti y Paul Dano y llegando a esa pareja religiosa pero altamente violenta formada por Michael Fassbender ( actor fetiche de McQueen: que bien se compenetran ambos ) y Sarah Paulson ( como la esposa celosa de Fassbender, y quizás el personaje más violento de la cinta, aunque no lo parezca ). Todos los actores están soberbios, no hay sobreactuaciones ni salidas de tono, Giammatti, Dano y Fassbender dan miedo en sus personajes, Paulson en sus silencios y miradas te aterroriza, Cumberbatch es el respeto echo personaje pero hay que destacar por encima de todos a Ejiofor quien hace un personaje humano que lucha ante las adversidades hasta sus últimas consecuencias y que es capaz de poner nuestros corazones en un puño ( el clímax final ) y Lupita Nyong'o, auténtico descubrimiento de la cinta y que se merece todos los reconocimientos posibles por su aguerrida y sufridora ( en silencio ) Patsey, la cual eleva por encima de todos los de por sí excelentes compañeros.





La mirada de McQueen sobre tan espinoso tema es sobria, no enfatiza los  elementos más polémicos, y si bien hay momentos muy violentos, no creo que sean gratuitos: es más, creo que estamos ante la película menos fuerte de su corta pero destacable filmografía. En las anteriores Hunger y Shame hay momentos realmente duros y si bien en esta 12 años hay escenas terribles ( el momento en la horca o el castigo a Patsey como escenas culminantes ) la mirada del director, siempre observando con el plano frontal como mejor aliado y sin cargar las tintas en ella ( el momento en que Northup se encuentra un ajusticiamiento en medio del bosque ) es una consecuencia de la historia que está contando y justifica el viaje al horror ( tan bien mostrado en esa concatenación de escenas y música en el viaje en el barco de vapor, como un descenso a los infiernos ) que deberá sufrir y sortear nuestro protagonista.  Aún así la cinta peca de ser algo larga y de algún elemento insatisfactorio, como la música de Hans Zimmer, muy interesante en algunos cortes ( el ya mencionado viaje en barco ) pero cuyo leit motiv provoca una sensación de deja vú debido a su parecido con cierto tema musical de Inception.

 
 


12 years a slave merece premios, su reparto hace que estemos ante una soberbia cinta y podamos sobrevivir a tan doloroso relato, pero la primera experiencia en el cine más hollywoodiense de su director se denota como una gran historia pero sin llegar a la profundidad de sus anteriores trabajos.

1 comentario:

  1. 12 años de esclavitud es un película en verdad merecedora de un Oscar, su dramatismo es muy bueno, tiene una gran historia.

    ResponderEliminar