jueves, 22 de enero de 2015

[Cine] ( Críticas ) Corazones de acero ( FURY )

El grupo por encima de todo




El guionista y director David Ayer basa su cine en el grupo y en la camarería ( masculina ), en la compenetración en un cine protagonizado enteramente por hombres: así lo demuestra desde Trainig Day pasando por todas sus films como director, desde Vidas al límite ( Harsh Times , 2005 )  a End of night, desde la negra y violenta Sabotage hasta esta Fury. Unas historias amorales, llenas de violencia y oscuridad, sacando lo peor del ser humano, todas sus incertidumbres y dilemas morales siempre desde una posición de poder en estamentos oficiales ( un grupo de policías, un equipo SWAT, la tripulación de un tanque ), consiguiendo relatos interesantes desde su concepción y homogéneos.



Su último film además apela al cine bélico más físico y humano, en el sentido de que toma a un grupo de personajes y la historia versa sobre su unión y compenetración, sobre su vida y muerte juntos, apelando al espíritu de Samuel Fuller o Sam Peckinpah y su la cruz de hierro ( 1977 ) ; historias duras y repletas de escenas de acción pero cuyo principal valor es el de contar como la unión de esos combatientes es la clave para sobrevivir y/o ganar ( o morir con honor ).



Ambientada en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, la acción se centra en territorio alemán con el protagonismo de la tripulación de un tanque comandado por el duro  Don 'Wardaddy' Collier  ( Brad Pitt, otra vez cazando nazis tras Malditos Bastardos de Quentin Tarantino ), quien parece que ha luchado en mil y una batallas; el religioso   Boyd 'Bible' Swan  ( el polémico Shia LaBeouf, quien parece que se tomó demasiado en serio la preparación para su papel: no se duchaba, se arrancó un diente, etc ), el hispano Trini 'Gordo' Garcia  ( Michael Peña, quien ya trabajó con Ayer en End of watch ),   Grady 'Coon-Ass' Travis ( Jon Bernthal, repitiendo su papel de Shane en The Walking Dead ) y el novato Norman Ellison  ( Logan Lerman ) quien es asignado a dicho tanque después de la pérdida de un operario.  Juntos deberán cumplir misiones, acabar con las últimas fuerzas alemanas así como sobrevivir finalmente a un asedio con un comando de las SS.


La cinta protagonizada por Pitt acaba siendo un relato bélico físico, donde las batallas entre esos rudimentarios y pesados tanques son realmente adictivas y emocionantes, a pesar de que  el elemento protagonista de esas escenas nos hace pensar en escenas mucho más pausadas, pero hay que aplaudir la dirección de Ayer y su equipo técnico, los cuales le insuflan vida y tensión a esos momentos de acción: no hay más que ver la confrontación entre un grupo de tanques aliados y ese durísimo tanque alemán. A su vez la historia quiere ser un relato de supervivencia y sobretodo de maduración en el caso del personaje de Logan Lerman, quien es el que impone el punto de vista durante gran parte del metraje y será tomado como pupilo por el silencioso comandante encarnado por Pitt, el cual con solo un plano de su demacrada espalda y su mirada ya sabemos lo que ha sufrido y perdido en esta guerra. Esa decisión enriquece la cinta, a la vez que se puede tomar como el elemento más “ tópico” y a la postre fallido pues lo peor de la historia es ese final impostado dentro de lo dura que estaba siendo la historia y debilita el conjunto en general.


Dentro de su grupo masculino nos quiere mostrar como la guerra cambia al ser humano y los diferentes caminos que cada uno toma para superar la violencia y muertes: desde los soldados que son profesionales en la batalla pero luego les gusta disfrutar de los placeres de la victoria hasta el novato que nunca ha matado y se queda paralizado ante la acción; el coronel seria algo así como un punto intermedio entre ambas posturas. La escena que ejemplifica este apunte argumental es el encuentro con dos jóvenes alemanas en su piso, y que acaba siendo uno de los grandes momentos de la cinta: desde el plano citado de la espalda de Brad Pitt mientras se afeita ( y que añade información al personaje ) pasando por el descubrimiento del amor entre Lerman y la joven ( que otro director hubiera explotado mucho más, y peor ) o la irrupción del resto del grupo; como son maleducados y salvajes y reciben el ataque de su propio superior, el cual no aguanta esa falta de respeto. Además la finalización de la escena es realmente dura y añade capas de dramatismo a la historia, como si los momentos bellos y tranquilos fueran casi un sueño dentro de la guerra.


Las escenas de acción están realmente bien filmadas, con pulso firme y dureza en su contenido, destacando la fotografía de  . Y todo dará pie a un tercer acto muy largo pero heroico donde la unión del grupo hará acto de presencia, y seamos testigos del esfuerzo, la violencia y el destino de nuestros protagonistas en ese conjunto de tensas y violentas escenas; un punto y final muy adecuado a lo narrado anteriormente, donde el director mantiene el pulso firme en su puesta en escena, invocando ese cine bélico que antepone los actos heroicos y de supervivencia antes que la propaganda gratuita;  si bien esa escena final empaña el final, parece de otro film…..

1 comentario:

  1. Destaca la actuación de los personajes y las escenas de acción. Como toda película de guerra se trata la crueldad, pero de igual forma muestra la lealtad y el drama. Un balance que dan como resultado una buena película.

    ResponderEliminar