lunes, 16 de noviembre de 2015

[Cine] ( Críticas) La cumbre escarlata

Amor teñido de rojo

 


La novela romántica del siglo XVIII-XIX se compone de grandes pasiones más grandes que la vida, tema oculto bajo otros motivos como la lucha de clases, la crítica socio-política o incluso géneros denostados como el fantástico y/o el terror. Deudora de grandes títulos de la literatura, también ha servido de inspiración para cientos de películas, donde el amor se encuentra entre miembros de clases sociales diferentes por ejemplo y bajo un trabajo de puesta en escena sobrecargado y/o llamativo como se puede ver en esos decorados o vestuario. Sorprendente a priori –aunque no tanto, si conocemos los títulos españoles dirigidos por el director de Hellboy  -  que un director de género como el mexicano Guillermo del Toro entre de lleno en una historia de época y con esas bases argumentales si bien la cumbre escarlata se define como una historia de fantasmas, aunque esa descripción es demasiado gratuita, como veremos más adelante.

 

Con el protagonismo de la frágil  Edith Cussing ( Mia Wasikowska, Stoker ) adinerado Carter Cushing ( Jim Beaver, Justified ) quien en su tierna infancia tuvo visiones del fantasma de su madre,  y es aspirante a escritora ( 1 ) y mantiene una amistad desde su infancia con el prometedor médico Alan McMichael ( Charlie Hunnam, Sons of anarchy, Pacific Rim ). En un momento dado conocerá al magnético  Thomas Sharpe ( Tom Hiddleston, Thor ) el cual negocia una colaboración económica con su padre, acompañado de su hermana Lucille ( fantástica Jessica Chastain ). Debido a situaciones diversas Edith y Thomas acabarán casados y mudándose ella a la mansión británica de los Sharpe, donde la arcilla roja domina el paisaje desierto y misterioso. Voces y secretos acudirán a la insegura Edith mientras el drama sale a la luz.


 

La cumbre escarlata ( no podía haber título más gótico para un relato salpicado de elementos característicos del mismo ) contiene lo mejor y lo peor de la filmografía de Del Toro, el cual vuelve a dirigir un relato de época salpicado de elementos externos como son los fantasmas – remito a el espinazo del diablo o el laberinto del Fauno, para mí su mejor película -: a nivel visual hay algunos de los momentos más bellos de la filmografía de su director,  así como sus característicos momentos fantásticos si bien vuelve a adolecer de un guión correcto sin más, demasiado obvio en sus giros argumentales y conclusiones. Aún así, el director de Mimic suple esa carencia argumental con una dirección entonada, creo que cada vez dirige mejor Del Toro, como demuestran esos primeros 35 minutos, donde se ve “obligado “ – al igual que el personaje de Edith en su relato de fantasmas que está escribiendo – a incluir la parte romántica de la cinta, donde vemos como se inicia esa relación entre Edith y el personaje de Thomas Sharpe, en contra del padre de ella y su amigo el doctor McMichael: la narración de esos instantes es fluida y llena de detalles interesantes, como el protagonismo desde un inicio del color rojo intenso – el vestido de Lucille en su primera aparición, tocando el piano; el anillo de la familia Sharpe, que acabará en posesión de Edith; la arcilla que domina las tierras de los Sharpe; la sangre que cubre a los muy “físicos” fantasmas que ve Edith o el asesinato en el cuarto de baño y esa agua enrojecida… - . El montaje del español Bernat Vilaplana usa elementos característicos del cine silente ( esas transiciones en ojo de pez ) y ayuda a esa narración fluida y tranquila, si bien empañada por elementos perturbadores : el momento del vals puede que sea la escena más romántica y mejor acabada de su director en años.

 


En el momento en que la acción salta a Inglaterra, la cinta adquiere los defectos derivados de su historia intransigente y demasiado vista, correcta pero nada sorpresiva; se supone que es la parte donde el director debe estar más cómodo y , si bien tenemos momentos visuales muy poderosos – el contraste del blanco de la nieve y el rojo de la arcilla; las apariciones de los fantasmas, con especial apunte al momento de la bañera – el film tiene una caída en su narración destacable, así como un tercer acto débil, salvado por la puesta en escena y los actores, donde emerge Jessica Chastain como esa dominante hermana. La cinta finalizará con un choque físico algo obvio , si bien con guiños a otras cintas del director – ese apuñalamiento , que remite a un momento similar en el Laberinto del Fauno, y que propiciará ese bello instante con las lágrimas rojas – y salvado como ya dije por las actuaciones de su elenco: su trio protagonista está espléndido, desde la inocencia de Wasikowska al magnetismo de Hiddleston y la fuerza arrebatadora de Chastain, la cual salva ese clímax deficiente, demostrando su poder dramático en esta segunda colaboración con Del Toro ( el mexicano fue el productor de la muy correcta Mama de Andrés Muschetti ); un casting perfecto en este sentido y que saca petróleo de unos personajes algo planos, como el propio guión de la cinta.

 
 
Y, sí, hay fantasmas aunque la cumbre escarlata no es un relato DE fantasmas sino CON fantasmas, pues esas apariciones no son más que una llave para salvaguardar a la joven Edith y el verdadero mal viene del ser humano, habido de poder económico y social. Así esos entes tienen una apariencia muy física, interpretados por los actores Doug Jones ( habitual del director: dio vida a Abe Sapien en la saga Hellboy, entre otras muchas criaturas ) y el catalán Javier Botet ( la niña Medeiros en la saga [REC] ), son unos personajes más así como la propia mansión de los Sharpe, donde el decorado es realmente el cuarto personaje en importancia de la cinta y que resume el estatus de los Sharpe así como todos esos recovecos y salas llenas de secretos y mentiras, ese tejano roto como el propio legado de la familia  y a la intemperie, donde el frio cala en la mansión, igual de frio que las acciones de los hermanos para conseguir sus objetivos y el propio Del Toro se aprovecha del mismo para entregar una puesta en escena amena e interesante; la propia mansión toma más protagonismo e interés que el devenir de los protagonistas, en un trabajo artístico destacable, como viene siendo habitual en la filmografía de su director.  Destacar el uso de la luz y los colores, tan significativos al principio y poderosos ahora, apoyados por la fotografía de Dan Launsten ( el pacto de los lobos, Silent Hill )

 



Todos esperan un relato de fantasmas, y no lo es ( ¿ esa será la causa de su fracaso económico ? ) si bien nos encontramos con una historia obvia pero llena de detalles de puesta en escena interesantes y una dirección de actores casi perfecta, un relato más adulto y dramático, si bien el guion escrito pro el propio Del Toro y su colaborador habitual Matthew Robbins  ( Mimic, no tengas miedo a la oscuridad ) solo quiero pensar que podría hacer Del Toro con una historia más afín a él como la de en las montañas de la locura, si algún día le dejan hacerla….

 

( 1 ) Lo que propicia citas directas a escritores clásicos de la época, como la cita a Frankenstein - ¿ el personaje afín y as querido por Guillermo Del Toro – ó Arthur Conan Doyle.

10 comentarios:

  1. Hola, muy buena tu reseña, vi ayer la pelicula y bueno no es que diga MADRE MIA QUE PELICULÓN! Pero tampoco es que no me gustará, un poco neutral me ha dejado.
    Ahora bien, hubo una cosa del final que se me escapó, la historia del bebé que aparece en la película no me ha quedado demasiado clara, creo que era hijo de Lady Lucylle pero no estoy segura porque lo llevaba en brazos la mujer italiana.
    Espero que me puedas sacar de dudas.
    Un saludo.
    PD: yo tengo un blog neófito de reseñas literarias por si te quieres pasar http://unlugarenqueleer.blogspot.com.es/?m=1

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    1. El bebe era hijo de los hermanos Thomas y Lucylle Sharper, pero nacio enfermoy la esposa italiana lo cuido pero murio y luego la mataron como a las otras.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. creo que el bebe solo lo carga ella porque quizas estuvo embarazada y pues como fue el unico nacido y muerto puede ser..... o solo personajes sin trasfondo, por que no es una pelicula de fantasmas como bien dice

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  4. Recuerden que lucile dijo que la italiana se ofrecio a cuidarlo para salvarlo pero no pudo y despues la mataron, por eso aparece con el nino

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  5. A mi sí me gustó la película, creo que Guillermo del Toro siga manteniendo su línea, las películas góticas y de terror sin llegar a lo grotesco, esa combinación que hace con el soundtrack es fantástico, te permite llegar y mantener el suspenso para después tocar el sobresalto de lo inesperado. Las actuaciones también me parecieron buenas, creo que te atrapan bastante bien para acompañarlos en la historia hasta el final.

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  6. Los hermanos están muertos

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