miércoles, 2 de enero de 2013

(Crítica) Dredd

Juez, jurado, ejecutor; el verdadero Dredd



Aún con el nefasto recuerdo de la triste adaptación que el realizador Danny Cannon ( uno de los creadores del show televisivo CSI y sus secuelas ) realizó en 1995 del cómic homónimo creado por John Wagner y Carlos Ezquerra con el protagonismo de Sylvester Stallone y Sandra Bullock (sic ) y que planeaba bajo ella un tono de comedia tonto del que solo recuerdo ese gag con ciertas ostras que servían para limpiarse tras ir al wc….

Años después la violenta y dura novela gráfica recibe la adaptación que se merece en esta nueva traslación desde cero a cargo de Alex Garland, colaborador habitual de Danny Boyle en los últimos años, como guionista y productor ( y según las malas lenguas y /o rumores algo más) y Peter Travis ( en el punto de mira) como director. Karl Urban ( Star Trek, ultimátum de Bourne ) es el nuevo Juez Dredd , Olivia Thirlby es la novata que tendrá un duro primer día y Lenna “ Cersei Lannister “ Headey es la villana de la función, la traficante Ma-Ma.




En un futuro cercano la división de clases se ha hecho muy notoria, donde encontramos a unos Estados Unidos arrasados por las guerras nucleares y como, dentro del país amurallado ( pues fuera de esas murallas hay terrenos inhóspitos; terreno para futuras secuelas, si bien el –inmerecido- fracaso económico de la cinta no provocará nuevas entregas…) hay barrios muy pobres dominados por grandes edificaciones o megaurbes donde se concentra la población. En una de ellas se encuentra dominada por Ma-Ma, una antigua prostituta que acabó con los abusos de su chulo y poco a poco fue imponiéndose dominando el edificio y a sus inquilinos. Pero en este triste mundo futuro la ley es dominada, decidida y ejecutada por la misma persona, los Jueces, policía, jurado y abogado a la vez. Uno de ellos Dredd ( Karl Urban, el cual muy acertadamente y como en el cómic no le vemos la cara en ningún momento ), tendrá que evaluar a una chica, Olivia Wilde la cual a pesar de bajas cualificaciones tiene un importante poder telequinético ( en un guiño afortunado a Desafío total, por ejemplo ) debe pasar un primer día para ver si se incorpora a las fuerzas. Pero su primera llamada de auxilio será en la megaurbe dirigida por Ma-Ma.


En esta nueva adaptación del violento material gráfico que nos sirvieron Wagner y Ezquerro por fin se ha respetado su sustrato social, amoral en su retrato de esa sociedad futura y su peculiar forma de aplicar la ley en la forma de esos particulares jueces, detalle tan “polémico” como llamativo.

De ahí que gracias al trabajo de Garland en la adaptación y Travis en la dirección ( si bien hay fuertes rumores que, durante la producción del film hubo intercambio de opiniones y que Traves abandonó el montaje del film, dejándolo en manos de su productor y guionista, aunque luego se ha desmentido ) encontremos una atrayente cinta de serie B de pura acción a la vez que con algo de chicha dramática, a lo que debe mucho a su gran aprovechamiento de medios – el film apenas costó 40 millones de dólares, recuperados en sus ventas internacionales, pero luce como uno de 80-100; un poco al estilo de la sensacional Distrito 9 - ) y su trío de protagonistas.

Karl Urban no enseña la cara en ningún momento, en una decisión artística arriesgada pero fiel al material de base, pero el actor domina la escena con su ruda voz y su presencia física. Pero la revelación de la película son sus dos mujeres: Olivia Thirlby como esa rookie con poderes telequinéticos ( lo que mete al film de lleno en la ciencia ficción: la escena donde ella interroga a un preso metiéndose literalmente en su mente ) y que, debido a que debe leer las mentes de las personas, no lleva casco a diferencia de su mentor; y Lena Headey como la villana de la función, una prostituta hija de drogadictos que, harta de los malos tratos de su chulo, lo castró literalmente ( le arrancó los testículos con sus propios dientes) y poco a poco cogió el poder del edificio entero, llamándose, muy acertadamente, Ma-Ma.




En el plano artístico ya desde los primeros avances la cinta parecía una copia descarada del adrenalítico film de acción Raid ( Serbuan maut , Gareth Edwards, 2011; una cinta vista en Sitges 2011 y recientemente editada en DVD en nuestro país con el patético título de Redada asesina); yo fui el primero en acusar al film inglés de acción de ello, y ahora puedo decir: ambas cintas localización y la usan como arma narrativa ( subir bloques sorteando tiroteos y la furia de los vecinos que han “sido comprados” para darles caza; se narra una corrupción policial ). Pero el film de Edwards tenía un guión plano como él solo y era excusa para montar unas escenas de acción demoledoras y antológicas mientras que el film de Travers tiene un guión con esbozos importantes como son la misma descripción de los estamentos de poder ubicados y redefinidos en su personaje principal, una villana con solera y elementos de sci fi atrayentes como el uso de la telequinesis. Aparte dudo que el film de Edwards se haya podido ver, en gran masa, en USA e Inglaterra más allá de los mercados internacionales de cine en casa ( u otras maneras ya conocidas de poder disfrutar de cine no estrenado en las salas y/o mercados de DVD y Blu-ray….).

Así que cabe destacar el guión sencillo pero que en su conjunto sabe retratar bien el ambiente y a sus personajes principales así como las claves de la novela gráfica y la dirección directa y atrayente de Travers con escenas de acción adrenalíticas y muy bien rodadas, algo sorprendente viniendo del director de ese anodino thriller anterior. Momentos como el tiroteo inicial en un piso ocupado por drogadictos, el interrogatorio dentro de la mente de un criminal o ese plano final, donde piensas que el director cambiará el plano pero no lo hace sorprenden muy gratamente.

También destacar que estamos ante uno de los más espectaculares usos del 3D, donde la sangre te salpica LITERALMENTE a la cara; además el uso de la droga con la que trafica la villana como arma narrativa ( el consumo de la misma hace que el cerebro funcione a velocidad ultra lenta, lo que pasa LITERALMENTE – dicho consecutivamente, lo sé, merece recalcarlo – en pantalla ) ofreciéndonos tiroteos en cámara ultra lenta espectaculares y justificados, con los que seguro babeará Guy Ritchie y Michael Bay….

Un film con alma de serie B y presupuesto muy bien aprovechado, una digna adaptación de un cómic de culto, gracias a unas inteligentes ideas y unos actores solventes. Una pequeña y agradable sorpresa.

2 comentarios:

  1. Pues ni que decir, una pelicula buena, lo suficiente para abrir plan de nuevas secuelas, ojala las haya, sino 5 años en los isocubos sin verificacion!!!!

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  2. No vi Juez Dredd(1995), pero la escena que mencionas al principio es de "Demolition man".

    La película... cafrada entretenida.

    Saludos.

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