No soy un superhéroe, ni quiero serlo
¡Por fin! Una película Marvel sobre su personaje más divertido, irreverente y a la vez extraño, un regalo para sus fans hecho por fans y a la vez una visión divertida y con cierta crítica (o mejor dicho, parodia leve) sobre el cine de superhéroes tan en boga y que en su primer fin de semana ha pulverizado la taquilla, rompiendo varios records y siendo un éxito para su protagonista y alma mater, Ryan Reynolds, el cual ha orquestrado una campaña de publicidad sin igual, pero ¿ha merecido la pena la lucha por este proyecto?

